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viernes, 8 de septiembre de 2017

Cómo lanzarse a la aventura del emprendimiento #tipsdelemprendedor

A veces miramos hacia atrás y volvemos al tiempo presente y pensamos ¿qué estoy haciendo? Si su respuesta es que no hace algo que lo haga feliz, es hora de darle la vuelta al timón y girar hacia el emprendimiento.
Como lo he resaltado en otros artículos, emprender no es una tarea sencilla, pero bien vale la pena el trabajo y el esfuerzo. A esto debe sumarle una gran ventaja, que no muchos tienen: Estará haciendo lo que le gusta.
Si ya está decidido a dar ese giro en su vida laboral y probar en emprendimiento, entonces estos #Tipsdelemprendedor le servirán de ayuda para aclarar sus dudas y trazar el plan que se ajuste a sus necesidades.

#1 Llenarse de voluntad… y unos cuantos centavos

El emprendimiento es un camino que, al transitarlo, se encontrará con varios obstáculos. Sin embargo, debe mantener mente positiva y prepararse mental y físicamente para los días de aprendizaje y construcción de su emprendimiento.
Es importante que esté claro de que es posible que no vea ingresos en los primeros 6 meses de su negocio, por eso le recomiendo que se prepare económicamente para subsistir y mantener su proyecto durante medio año. Con esto evitará que el dinero lo separe de sus aspiraciones como emprendedor.

#2 Sentarse escribir

Las ideas comienzan a tomar mayor sentido en el papel. Siéntese a escribir lo que quiere hacer como emprendimiento, cómo hacerlo, quiénes son los posibles compradores de ese producto o servicio, dónde ofrecerlo, entre otros datos que le servirán luego para preparar su plan de negocios.
Cuando escribe, su cabeza toma más tiempo para razonar e hilar ideas concretas que tengan sentido y coherencia. Es mejor del modo tradicional, con lápiz y papel, porque así tendrá más conciencia de lo que escribe.

#3 Revisar la pasión

Luego de escribir todos los aspectos especificados en el punto anterior, es momento de preguntarse si aún está dispuesto a enfocarse en el emprendimiento como forma de vida, considerando todas las implicaciones que puede tener dejar su trabajo formal y centrar su atención en un proyecto personal.
El camino del emprendimiento es más largo de lo que muchos creen, pero no me canso de repetir que es completamente satisfactorio.
Incluso si su proyecto fracasa, imagine todos los conocimientos y la experiencia que habrá obtenido. Asumir el fracaso como forma de aprendizaje habla muy bien de usted, en el ámbito profesional y personal.

Tome riesgos, sobre todo de este tipo. Valen la pena.

viernes, 5 de mayo de 2017

Cómo enfocarse en obtener objetivos a largo plazo: tips para el emprendedor



Cuando se emprende un nuevo negocio, muchas personas no ven más allá de lo que realmente esto significa para el emprendedor: todos sus sueños, sus ganas y sus metas están puestas en este nuevo proyecto. No se trata solo de dinero o de ser reconocido, es más una meta personal. Recorrer este trayecto no es cosa fácil ya que hay muchos factores de peso, pero tener claro qué queremos y cuáles son los objetivos -a corto, a mediano y a largo plazo- de nuestra empresa facilitará la ruta hacia el éxito.

Para obtener objetivos a largo plazo en nuestra empresa es importante que:

Cuando se busca obtener objetivos a largo plazo es fundamental saber hacia dónde te quieres dirigir, qué rumbo deseas tomar para poder lograr dichos objetivos.
Además, deberás visualizarte en un periodo de al menos 10 años, eso sí, eliminando cualquier pensamiento negativo. Por muy loco que te parezca tu plan, visualízalo, suéñalo, no lo dejes solo en tu imaginación.
También, debes analizar bien cada meta, por qué deseas alcanzarla, si es realmente importante o si se trata solo de un capricho.
Al establecer claramente cada meta que deseas lograr, deberás colocar a cada una un tiempo en el que te parezca que lo puedas lograr, ser muy realista en este caso pues de no ser así, la frustración no te dejara avanzar con los demás objetivos.
Al terminar con este último paso, debes analizar todos tus objetivos y sus tiempos, si existen más objetivos a 10 años que a 3 años, por poner un ejemplo, quiere decir que de alguna manera estás retrasando tu acción para alcanzar tus metas y esto no es recomendable. Lo ideal es que exista armonía entre todas sus metas y sus tiempos.
Y por último, es imperativo que todos los días reiteres cuáles son tus objetivos a largo plazo.  Por eso, te recomiendo tenerlos siempre contigo en papel y leerlos constantemente.

fuente: luiskafie.com

viernes, 16 de diciembre de 2016

Cómo calcular el capital inicial para emprender su propio negocio


Una de las principales limitantes con las que se enfrentan los soñadores es el dinero. Si bien es cierto que para emprender tu propio negocio necesitas de cierta cantidad de capital, si organizas los costos y manejas bien el flujo de caja, podrás mantener tu producto o servicio durante la etapa de arranque –que es la más complicada, monetariamente hablando- y mantenerla a través del tiempo.
La rentabilidad y el plan de negocios son indispensables para el éxito de una empresa y siempre irán de la mano. Para emprender tu propio negocio debes saber qué es lo que necesitas tener. Lo primero que debemos considerar es la materia prima. El enfoque debe estar en los materiales que utilizamos para fabricar nuestros productos o los que necesitamos para ofrecer el servicio.
El siguiente punto a considerar para emprender tu propio negocio es la cantidad de dinero que se invertirá en mano de obra directa e indirecta. En la directa se incluyen a todos los colaboradores que son indispensables para la fabricación de nuestro producto o el correcto funcionamiento del servicio que ofertamos. La indirecta corresponde a aquellos trabajadores ocasionales que nos prestan sus servicios para temas puntuales.

Inversiones a largo plazo

Con esto ya tenemos un esbozo de la cantidad de dinero que necesitas para emprender tu propio negocio, pero seguro muchos no se habrán dado cuenta de un detalle importante: Hay inversiones únicas o a largo plazo que también se hacen y dentro de esta categoría entran los implementos necesarios para preparar un producto (cintas, pega, hierro, implementos, entre otros) y, si es un servicio, aplica lo mismo (software, hosting, plataformas digitales, entre otros).
Si vas a comprar el local donde ofrecerás tus productos, entonces esta inversión aligerará los gastos fijos que implica un alquiler. Sin embargo, si no tienes capital suficiente para esto, el monto de la renta deberá incluirse en la lista de los pagos que debes liberar mensualmente.
Es importante, luego de clasificar los costos, colocarlos en dos columnas: costos fijos y costos variables. Esto nos aclarará mucho el panorama y nos permitirá establecer el costo de producción y, posteriormente, el margen de ganancia para luego determinar cuánto costará nuestro producto o servicio.
Como ves, emprender tu propio negocio no es una tarea sencilla, pero tampoco imposible. Con organización, una hoja de Excel, presupuesto y una calculadora podremos lograr hacer una realidad esa gran idea que tiene tiempo madurando en nuestra mente.

Fuente: luiskafie.com

viernes, 12 de agosto de 2016

Fracaso vs no éxito: dos caras de la misma realidad

Actualmente los emprendedores, motivadores y líderes empresariales se concentran en enseñar a las generaciones de relevo la importancia de aceptar el fracaso en sus vidas, como parte del proceso de aprendizaje que les ayuda a crecer y madurar sus propias ideas.
Pero en realidad, este es solo un ángulo desde el cual puede ser vista o asumida una situación negativa. La verdad es que cada “fracaso” guarda en sí mismo una enseñanza poderosa que modela las actitudes de las personas que los padecen, y que en efecto, puede tener implicaciones negativas o positivas según cómo sean asumidas.
Por ende decir que se debe “aceptar el fracaso” es aceptar que nada bueno pudo salir de una situación negativa, lo cual, es ampliamente debatible. Ya que un fracaso se asume por no haber logrado los objetivos planteados, lo que no implica que no se hayan obtenidos ciertos beneficios.
A esta situación dual es lo que se denomina “no éxito”, por no haber logrado el objetivo principal, pero sí haber aprendido mucho en el proceso, para volver a intentarlo. Es una forma de ver el vaso medio lleno, ya que con cada experiencia se han sumado nuevos conocimientos que pueden acercarle al logro de sus metas.

Esta forma de re-calibración cognitiva ayuda a fortalecer los aspectos positivos de cada situación, por difícil que sea, para mantener una actitud positiva y una mente calmada que permita solucionar conflictos, sin generar un ambiente tenso.
Un ejemplo tácito de “no éxito” es cuando se realiza un proyecto digital y este falla, porque no logra gustar a la comunidad, o ser lo suficientemente intuitivo para que la experiencia de usuario fuera satisfactoria, sin embargo, deja una cantidad de datos valiosos a sus realizadores, quienes pueden utilizarlos para crear una propuesta que tenga sinergia con los clientes finales y consumar el éxito.
Por razones obvias, tras una situación de no éxito, hay un proceso de duelo emocional y colectivo por la derrota que requiere de un proceso de aceptación, o asimilación. Una reflexión activa y meditativa del asunto, no con fines de tildar a los culpables o castigarse por los errores cometidos, sino para descubrir los aspectos que se desean mejorar.
Pero a esta ya no le denominaremos “fracaso”, ni impartiremos al colectivo la ya mencionada frase “debes aceptar el fracaso”.

Por el contrario, haremos hincapié en aceptar la naturaleza humana, en perdonarnos por nuestros errores para vivir una experiencia de liderazgo positiva.

martes, 2 de agosto de 2016

Cómo emprender sin morir de estrés en el intento

Emprender es una tarea a tiempo completo, no hay vacaciones ni días festivos cuando se busca concretar una idea, consolidarla y monetizarla rápidamente. Por tanto, sufrir de estrés es lo que llamaríamos un “gaje del oficio”. Sin embargo, por tu salud y la de tu familia no debe ser convertirse en un hábito.
Para manejar el estrés muchos te dirán, que te desconectes de la actividad laboral y calcules fríamente tu día a día cronometrando exactamente hasta el tiempo que tomas en vestirte para ir a trabajar, pues si te tomas más del debido te puedes estresar en el tráfico. Pero tú y yo sabemos que esto es un lindo ideal que dista mucho de lo real.
Lo cierto es que la vida del emprendedor, está llena de mensajes de correo electrónico, alertas en las redes sociales, mensajes por responder, citas y reuniones que concretar, y cientos de imprevistos que atender. Por lo que manejar el estrés no se trata de una serie de pasos robotizados imposibles de lograr, porque el solo hecho de intentarlo si te puede estresar y frustrar, sino más bien de encontrar y fortalecer tu actitud positiva.

Una buena actitud permite mantener la mente serena ante situaciones de estrés, permitiendo que las ideas fluyan y se creen soluciones creativas, no sólo para superar las tensiones del día a día sino además para manejar con sabiduría nuestra propia condición humana.
Me explico: Para manejar el estrés hay muchísimas formas, pero no todas pueden aplicar contigo, por ejemplo: hay quienes les ayuda escuchar música para calmar el pensamiento, otros descubren en la lectura el tranquilizando ideal, y otros simplemente salen en familia y llegan renovados. Pero, para poder llegar a esta conclusión que parte desde el conocimiento personal es importante comenzar con una buena actitud.
Si te enfocas en fortalecer tus potencialidades y rodearte de personas positivas, la sinergia actuará por sí sola ofreciéndote soluciones a los problemas que te puedan generarte tensiones. Si pudiera rescatar algo sobre las mágicas soluciones para manejar el estrés sería el hecho de equilibrar el tiempo invertido en el trabajo y las actividades personales.
Es imposible “afilar la sierra” si después de un largo periodo de intensa actividad no existe una real desconexión. La misma se logra si has trabajado eficientemente en ser un buen líder, capaz de delegar funciones a personas confiables en la cuales no temes dejar tu proyecto por unos días.
Como verás, manejar el estrés es como el resto de los retos que enfrentas como emprendedor. Todo va a depender de la actitud que tengas al asumirlo y enfrentarlo. Eres la mejor herramienta de trabajo que tienes; el mejor hijo, padre, hermano, tío, sobrino, etc., que tienes y descuidarlo no es una opción viable, mucho menos rentable, así que sé inteligente.