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viernes, 1 de septiembre de 2017

Lo que el emprendimiento ha unido que el marketing no separe

Los negocios familiares son de vieja data. Mis hermanos y yo hemos hecho negocios juntos desde hace muchos años y los resultados han sido positivos. No les mentiré: A veces se complican las tomas de decisiones porque tenemos distintas visiones, pero la argumentación se crece y siempre llegamos a acuerdos. Sin embargo, hay una nueva tendencia en el mundo empresarial y es de lo que vengo a comentarles. Me refiero a crear un negocio en pareja.
Un negocio en pareja no es mala idea, pero hay que dejar las reglas del juego bastante claras. Primero, hay que definir las funciones y responsabilidades de ambos dentro de la institución. Es importante mantener la armonía en los planos en los que se desenvuelven para que las relaciones fluyan.

Planes a futuro

Pero antes de siquiera pensar formar un negocio en pareja, es fundamental que ambos se pregunten cuáles son sus planes a futuro, sus aspiraciones y de allí ver si hay puntos en común.
Si el ideal de negocio de uno no se asemeja con el de la pareja, es complejo que logren llegar a acuerdos porque los intereses serán distintos. Piénsenlo bien. No es una decisión para tomar a la ligera.

Marcar distancia

La vida personal debe separarse de la vida laboral. Trasladar problemas de un ámbito a otro dañará la relación rápidamente. Ambas relaciones.
Si hay algún problema en la empresa, convérsenlo en el lugar de trabajo, no lo trasladen a casa. Tener un negocio en pareja no debe significar el fin de la relación.

Confianza

La confianza y el respeto son la base de cualquier relación, bien sea amistosa, profesional o amorosa. Y cuando mezclamos los tipos de relaciones es muchísimo más importante que ambos valores permanezcan y se fortalezcan.
Los problemas se conversan, las inquietudes se aclaran al momento. No deje que las cosas queden en el aire, pues es mejor tener las cosas claras inmediatamente para mantener la relación.
Recuerden esto: Lo más importante de tener un negocio en pareja es incrementar el respeto y el cariño por el otro. Antes que el dinero y las instituciones, el amor se superpone.

Tener un negocio en pareja facilita muchas cosas (como encontrar un socio confiable con el que haya conexión) y vale la pena intentarlo, siempre y cuando se coloquen, a tiempo, los puntos sobre las íes. Trace esa línea entre la relación amorosa y la laboral, aventúrense a encontrar el equilibrio perfecto entre el amor y los negocios.

viernes, 9 de junio de 2017

Para qué las marcas buscan humanizar el trato en su empresa



Cuando se tiene una empresa, es necesario saber que lo más importante no es su beneficio económico, sino el nivel de profesionalismo que se tiene al buscar la excelencia en lo que se está haciendo, y esto depende en gran manera de los profesionales que se elijan para cada tarea y a su vez, en el estado general de salud que estos posean, Por qué? Porque una persona saludable en todos sus sentidos; físico, mental, espiritual y social, es más feliz.
Los empleados de nuestra empresa deben tener un equilibrio en estos 4 aspectos mencionados pues es eso exactamente lo que nos llevará a la eficacia, eficiencia, compromiso y pertenencia en las tareas que se le asignen diariamente.
Humanizar nuestra empresa se trata sobre poder aportar algo valioso a la vida de nuestros empleados, más allá del plano laboral y profesional. No se refiere al hecho de retener talentos sin propósito sino más bien que te importe lo que está pasando en sus vidas y que los ayudes a superar los obstáculos y alcanzar sus metas a través de tu empresa.
Existen 5 características clave para que se pueda decir que una empresa ha humanizado su trato con los empleados y estas son:
  • Cultura. Es importante meter la empresa en las venas del empleado, y esto se logra mediante las costumbres y tradiciones que se implanten en la organización en pro de desarrollar la colaboración y hermandad dentro de la empresa.
  • Empatía. Se refiere a la capacidad de una persona de identificarse con otra y compartir sus sentimientos. Y esto no es posible sino conoces muy bien a tus empleados, desde sus gustos e intereses hasta sus sueños y ambiciones.
  • Aspiración. Es necesario darles aspiraciones a los empleados ya que estas le permiten soñar con su futuro y construir una esperanza, lo que los llevara a luchar por lo que quieren.
  • Moral. Todas las empresas deben contar con principios y valores que permitan conocer la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal, desde el cargo más alto al más bajo, pues esta es la vía directa para generar confianza en todo su entorno.  
  • Creatividad. En la actualidad, la creatividad juega un papel importante, y esto no solo se refiere al diseño de los espacios, sino en la forma como se trata a los empleados, como se es capaz de sacarlos de la rutina y darles cambios constantes que no los dejen caer en su zona de confort.
fuente: luiskafie.com

viernes, 12 de agosto de 2016

Fracaso vs no éxito: dos caras de la misma realidad

Actualmente los emprendedores, motivadores y líderes empresariales se concentran en enseñar a las generaciones de relevo la importancia de aceptar el fracaso en sus vidas, como parte del proceso de aprendizaje que les ayuda a crecer y madurar sus propias ideas.
Pero en realidad, este es solo un ángulo desde el cual puede ser vista o asumida una situación negativa. La verdad es que cada “fracaso” guarda en sí mismo una enseñanza poderosa que modela las actitudes de las personas que los padecen, y que en efecto, puede tener implicaciones negativas o positivas según cómo sean asumidas.
Por ende decir que se debe “aceptar el fracaso” es aceptar que nada bueno pudo salir de una situación negativa, lo cual, es ampliamente debatible. Ya que un fracaso se asume por no haber logrado los objetivos planteados, lo que no implica que no se hayan obtenidos ciertos beneficios.
A esta situación dual es lo que se denomina “no éxito”, por no haber logrado el objetivo principal, pero sí haber aprendido mucho en el proceso, para volver a intentarlo. Es una forma de ver el vaso medio lleno, ya que con cada experiencia se han sumado nuevos conocimientos que pueden acercarle al logro de sus metas.

Esta forma de re-calibración cognitiva ayuda a fortalecer los aspectos positivos de cada situación, por difícil que sea, para mantener una actitud positiva y una mente calmada que permita solucionar conflictos, sin generar un ambiente tenso.
Un ejemplo tácito de “no éxito” es cuando se realiza un proyecto digital y este falla, porque no logra gustar a la comunidad, o ser lo suficientemente intuitivo para que la experiencia de usuario fuera satisfactoria, sin embargo, deja una cantidad de datos valiosos a sus realizadores, quienes pueden utilizarlos para crear una propuesta que tenga sinergia con los clientes finales y consumar el éxito.
Por razones obvias, tras una situación de no éxito, hay un proceso de duelo emocional y colectivo por la derrota que requiere de un proceso de aceptación, o asimilación. Una reflexión activa y meditativa del asunto, no con fines de tildar a los culpables o castigarse por los errores cometidos, sino para descubrir los aspectos que se desean mejorar.
Pero a esta ya no le denominaremos “fracaso”, ni impartiremos al colectivo la ya mencionada frase “debes aceptar el fracaso”.

Por el contrario, haremos hincapié en aceptar la naturaleza humana, en perdonarnos por nuestros errores para vivir una experiencia de liderazgo positiva.